INGLATERRA.- En el mundo del atletismo, lo más parecido a llegar a la luna era correr un maratón en menos de dos horas. La misión se entiende como lo más lejos a lo cual un ser humano puede llegar. En tiempos de Artemis II, el corredor keniano Sabastian Sawe y etíope Yomif Kejelcha han puesto su nombre en la lista de hombres ilustres al correr la mítica distancia de los 42.195 metros con tiempos de 1:59:30 y 1:59:41, respectivamente.
Varias veces la humanidad había estado cerca de esa hazaña. Pasa, sin embargo, que la historia se escribe cuando menos lo esperamos. Sawe llegó al Maratón de Londres con buenas sensaciones y en su carrera fue capaz de romper varios límites.
Sus parciales reflejan la bestialidad de su trote. El corredor de 30 años corrió los primeros 5km en 14:14. Para el Medio Maratón, registró un tiempo parcial de 60:29. Como si hubiera reservado fuerzas para el final, cerró con más fuerza para cruzar la meta muy por debajo de las 2:00:00.
Con un tiempo de 1:59:30, la hazaña de Sawe le permitió instaurar un nuevo récord del mundo, al recortar por más de un minuto la anterior marca, la cual le pertenecía al fallecido Kelvin Kiptum, quien en 2023 corrió la distancia en un tiempo de 2:00:35.
La rapidez de la ruta y las condiciones de los atletas hizo que el reto de bajar las dos horas se cumpliera por partida doble. 11 segundos después de la que Sawe desatara la locura, el etíope Yomif Kejelcha sorprendió al mundo al cruzar la meta con un tiempo de 01:59:41. Su historia no deja de maravillar, pues el corredor de 28 años consiguió la hazaña en su primer maratón. Nunca antes había corrido de manera oficial la compleja distancia.




