ROMA.- Llega la Navidad a Roma y el papa Francisco abrió el “Año Santo” 2025 de la Iglesia católica, el gran peregrinaje internacional para el cual se esperan más de 30 millones de fieles de todo el mundo en Roma, bajo el signo del Jubileo.
A lo largo de todo el año, los peregrinos podrán atravesar esta puerta, cerrada en tiempos normales, para recibir la “indulgencia plenaria”, el perdón de los pecados según la tradición.
Misa de gallo
El papa, de 88 años y con frecuentes problemas de salud, celebró seguidamente, como cada año, la misa de Nochebuena.
“Pensemos en las guerras, en los niños ametrallados, a las bombas sobre escuelas u hospitales”, declaró en su homilía, en alusión a los bombardeos de Israel en Gaza, cuya “crueldad” denunció esta semana, provocando las protestas de la diplomacia israelí.
El miércoles a mediodía, cuando el papa pronuncie su tradicional bendición “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo), se espera que renueve sus llamados a un alto el fuego en Oriente Medio y en el resto del mundo.
Organizado cada 25 años por la Iglesia católica, el Jubileo es visto como un tiempo de conversión y penitencia para los fieles y se acompaña de una larga lista de eventos culturales y religiosos.
Tras el ataque mortal en un mercado navideño en Alemania, la seguridad en torno al Vaticano fue reforzada. Unos 700 agentes adicionales fueron enviados a Roma, anunció el Ministerio del Interior.






