CHIHUAHUA.-El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, afirmó que participaría en los procesos electorales y acusó a Morena y a funcionarios del Instituto Nacional Electoral de integrar un bloque de corrupción que había minado la credibilidad del árbitro electoral; exigió cambios en la conducción del INE.
Moreno sostuvo que la renuncia de Guadalupe Taddei no es solo un “carpetazo” y destacó que la Fiscalía General de la República, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Auditoría Superior de la Federación habían presentado informes y realizaron investigaciones hasta las últimas consecuencias.
Advirtió que las irregularidades no se limitaban a la estructura financiera; afirmó que existían presuntos vínculos en contratos, adjudicaciones y nombramientos relacionados con formación, capacitación y fiscalización, y pidió que se investigara la posible participación de consejeras y consejeros del INE.
Calificó al representante de Morena en el instituto como “cínico y corrupto” y denunció que “la gente que trabajaba con él, el día que trabajaba con él, cobraba con Morena”. Vinculó a ese funcionario con la oficina de Guadalupe Taddei y ubicó en ese vínculo los contratos señalados.
En su intervención, Moreno mencionó al “clan Taddei” y aludió a otros grupos a los que calificó de corruptos, y aseguró que Morena fue responsable de la pérdida de credibilidad del INE, por lo que debía asumir los costos y la responsabilidad política derivados de esas prácticas.
El dirigente del PRI exigió un órgano electoral independiente y autónomo; insistió en que, en el proceso de elección de la nueva presidencia del INE, el cargo debía recaer en una mujer íntegra, independiente y capaz de ofrecer certeza y ejercer como árbitro electoral.





