TAMAULIPAS.- A raíz de la muerte de la adolescente Dafne, ocurrida durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Doenitz, continúan apareciendo testimonios de exalumnos que describen presuntas irregularidades y situaciones de maltrato al interior de la institución, afirmó la joven Claudia Patricia.
Una exestudiante de la academia ubicada en la calle Sarabia de la colonia Primero de Mayo de Ciudad Madero, Tamaulipas, aseguró que durante el tiempo que permaneció en el plantel los alumnos eran obligados a realizar labores de limpieza, como sacar la basura y asear las instalaciones, debido a que, según su versión, no existía personal de intendencia.
En su testimonio también señaló que un profesor de box presuntamente realizaba tocamientos indebidos a alumnas bajo el argumento de efectuar ejercicios de estiramiento o entrenamiento.
La joven afirmó haber sido una de las estudiantes afectadas y pidió que estos hechos sean investigados por las autoridades competentes.
Además, sostuvo que las actividades físicas se realizaban sin las medidas de seguridad necesarias y que algunos alumnos eran obligados a efectuar ejercicios o acrobacias pese a que no contaban con las condiciones para hacerlo.
Acusan al personal de la Academia Militarizada Doenitz de realizar hostigamiento sexual
La exalumna también denunció un presunto trato desigual hacia las mujeres, al asegurar que se les restringía la participación en determinadas disciplinas deportivas y competencias, mientras que los hombres sí podían practicar otras actividades.
Asimismo, afirmó que durante su estancia conoció versiones de compañeros que decían haber sido víctimas de presuntas conductas de naturaleza sexual atribuidas a integrantes del personal directivo. De acuerdo con su relato, algunos de esos señalamientos involucraban a estudiantes menores de edad.
En otro de los hechos narrados, la exestudiante aseguró que un alumno habría enfrentado un procedimiento disciplinario derivado de una acusación que, según ella, resultó infundada, situación que, dijo, provocó afectaciones al joven y a su familia.
La denunciante también cuestionó el ambiente que, según su versión, prevalecía dentro de la academia, al señalar que existía presión para que los estudiantes guardaran silencio sobre lo que ocurría en el plantel y temor a sufrir represalias si denunciaban.





