EDOMEX.- Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Caníbal de Atizapán, murió a los 78 años en el penal de Tenango del Valle, Estado de México. Tras confirmarse mediante una necropsia que falleció por causas naturales, su cuerpo permanece bajo resguardo de la Fiscalía estatal.
Las autoridades buscan localizar a su hermana para que pueda reclamar los restos. De acuerdo con el periodista Osvaldo Müller, la mujer vive fuera de la Ciudad de México y se ha mantenido alejada del caso.
Si ningún familiar acude a reclamar el cuerpo dentro del plazo legal, que puede extenderse hasta 30 días, las autoridades podrían enviarlo a una fosa común.
Mientras tanto, familiares de las víctimas han expresado preocupación por el seguimiento de sus casos y la reparación del daño tras la muerte del feminicida. Temen que las investigaciones y los apoyos queden en el abandono.
Entre ellos está la familia de Rubicela Gallegos, cuyos integrantes han señalado que la pensión mensual de alrededor de 5 mil pesos destinada al hijo de la víctima es insuficiente. Los deudos piden que se mantengan los apoyos y se garantice una reparación integral para las personas afectadas por los crímenes.





