NUEVO LEÓN.- La violencia del crimen organizado reapareció este sábado pasado en San Nicolás de los Garza, Nuevo León, donde un comando acribilló a nueve hombres que estaban reunidos en una casa de la Colonia Constituyentes de Querétaro, matando a ocho de ellos.
De acuerdo con los primeros reportes, la línea de investigación que seguía la Policía Ministerial era el narcomenudeo.
Una fuente policiaca indicó que al menos a uno de los asesinados le habían cateado su domicilio hace dos meses en una investigación por venta de droga.
Aunque no se había revelado la identidad de las víctimas, el informante mencionó que uno era conocido como “El Papi”, supuesto líder de los presuntos narcomenudistas acribillados.
Otro de los asesinados, aseguró la fuente, era apodado “El Pirri”.
La masacre se reportó alrededor de las 21:00 horas en un domicilio ubicado en la calle Raúl Murrieta, en el cruce con Manuel M. Prieto.
Paramédicos de la Cruz Roja y de Emergencias San Nicolás revisaron a los hombres, y determinaron que siete habían fallecido en el lugar, mientras que los otros dos fueron trasladados a hospitales y horas después se reportó el fallecimiento de uno, según la fuente.
Testigos indicaron que cuatro encapuchados llegaron a la casa y sorprendieron a las personas que estaban ahí para ver el partido de futbol entre Tigres y Pachuca.
No se ha informado del hallazgo de armas o droga en la casa.
El ataque en la Colonia Constituyentes de Querétaro formó parte de una racha violenta que en tres horas dejó 10 ejecutados y seis heridos por arma de fuego.
De acuerdo con archivos periodísticos, la última masacre en Nuevo León, fuera de las registradas en los penales, ocurrió el 16 de abril del 2016 en una casa de la Colonia Valle San Miguel, en Apodaca, donde nueve hombres fueron asesinados en hechos vinculados con el narcotráfico.






