MÉXICO.- El Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) usó al menos 200 kilos de explosivos para el coche bomba que hizo estallar el pasado fin de semana frente a la comandancia de la Policía del municipio de Ojocaliente, en Zacatecas, según ha detallado este viernes el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, en una conferencia desde ese Estado del centro de México. La agresión, ha detallado, está relacionada con una disputa entre células del CJNG y del Cartel de Sinaloa por el control de rutas para el narcotráfico. Hasta el momento, han sido capturados tres presuntos responsables del ataque, que ha coronado una estela de hechos delictivos en el último tramo de la gestión del gobernador David Monreal, de Morena.
La explosión dejó 11 personas heridas, y provocó daños en 63 viviendas y 15 vehículos, además de las afectaciones en las instalaciones de la corporación policiaca y patrullas, ha resumido García Harfuch. El pasado lunes fue capturado Juan Pedro N, presunto responsable directo de la colocación de “artefactos explosivos improvisados” en la comandancia policial, y a quien se le incautaron granadas, municiones, drogas, ponchallantas y un vehículo.
Posteriormente, de acuerdo con el funcionario federal, en un operativo conjunto de fuerzas de seguridad federales y estatales, fueron arrestados otros dos sujetos que hicieron labores de vigilancia para que se llevase a cabo la explosión: Hipólito N y Miguel N, este último con un orden de aprehensión vigente por homicidio. Ambos sujetos están vinculados a una célula delictiva del CJNG con operaciones en Aguascalientes y Zacatecas, ha precisado García Harfuch.
El secretario ha indicado que se llevan a cabo investigaciones para dar con otros responsables fuera de Zacatecas. “En distintas regiones del Estado persiste una confrontación entre células delictivas que buscan controlar rutas, territorios y actividades ilícitas. Esa disputa sigue generando estos episodios de violencia y agresiones contra las autoridades”, ha señalado.
Las fotografías de la escena tras la explosión describían una zona de guerra: autos incendiados, paredes derribadas, trozos de concreto y metal desperdigados por el suelo. Días antes habían ocurrido otros dos ataques con explosivos. El sábado, criminales hicieron explotar una motocicleta cerca de Villa García, lo que dejó a dos agentes de la policía estatal heridos. El jueves, en el municipio de Tabasco, criminales atacaron con dinamita igualmente a patrullas de la policía estatal, dejando también dos heridos. Las tres localidades objeto de los ataques, Ojocaliente, Villa García y Tabasco, están al sur de Zacatecas y dibujan los límites con el vecino Aguascalientes.
La región parece dar señales de la disputa criminal en ciernes. En Zacatecas, en el área metropolitana de la capital, y los municipios y caminos que llevan a Aguascalientes, la facción del Cartel de Sinaloa que lidera el Mayito Flaco, hijo de Ismael El Mayo Zambada, amparadas en un clan familiar con arraigo en Durango y Coahuila, Los Cabrera, se enfrentan a los grupos ligados al CJNG. A finales de julio, la aparición de 10 cuerpos en la vía pública que recordó a la época de la guerra contra el narco, y entre los que había políticos y funcionarios, alimentó las versiones de presunta colusión de autoridades locales con uno u otro grupo.





