MÉXICO.-El legislador señaló que la extorsión debe ser atendida no sólo como un problema de seguridad, sino también como una amenaza económica, debido a que obliga a familias y pequeños negocios a destinar recursos para evitar agresiones o mantener sus actividades.
Ramírez Cuéllar destacó que estos pagos afectan directamente el consumo, el ahorro y la estabilidad de los hogares, especialmente en comunidades donde grupos delictivos imponen cobros de manera periódica.
Ante este panorama, llamó a reforzar las estrategias para prevenir y combatir la extorsión, así como a reconocer el impacto económico que genera en las víctimas.





