COREA DEL NORTE.- La última prueba de Corea del Norte con una supuesta bomba de hidrógeno causó que bebés nazcan con deformidades, además de que desapareció en el lugar el 80% de los árboles.
Corea del Norte probó una bomba de hidrógeno el 3 de septiembre, que causó un temblor de 6.3 grados, pero comenzaron los problemas en la región al norte del país, como un derrumbe mortal, la extinción de la flora y ahora bebés con deformaciones.
Desertores del condado de Kilju, donde está el polígono de pruebas nucleares Punggye-ri, denunciaron que por la última prueba del régimen de Kim Jong-un murieron el 80% de los árboles, los pozos se quedaron sin agua y hay casos de deformaciones en bebés.
Fue un grupo de 21 desertores norcoreanos el que hizo la denuncia para la Asociación de Investigación de la Visión sobre Corea del Norte, publicado por el medio surcoreano Chosun Ilbo.
“Oí de mi pariente en Kilju que bebés nacen deformes en los hospitales”, aseguró.
Otro exresidente de Kilju dijo que habló por teléfono con miembros de su familia y afirman que la sexta prueba nuclear norcoreana, la de septiembre, secó los pozos.






