Sulley Muntari, jugador del Pescara, recibía insultos racistas, por lo que intentó dialogar con la grada, lo que le valió para una tarjeta amarilla del árbitro. En consecuencia, abandonó el partido.
El mediocampista originario de Ghana en varias ocasiones se acercó a la grada del equipo de Cagliari para intentar dialogar y detener los cánticos y gritos racistas, aunque el árbitro, cansado de las quejas de Muntari, lo sancionó con tarjeta amarilla.
Contó Muntari que “estuvieron haciendo cánticos contra mí desde el comienzo”…”En el primer tiempo, vi que había algunos niños en el grupo, así que me dirigí a sus padres y les regalé mi camiseta, para poner un buen ejemplo”.
En su explicación prosiguió y señaló que “el asunto continuó con otro grupo de fanáticos. Traté de razonar con ellos, pero el árbitro me dijo que debía olvidarme de eso. Fue entonces cuando me disgusté, porque en vez de parar el partido, decidió castigarme”.
El partido terminó 1-0 en favor del Cagliari y el jugador de 32 años de Pescara salió enfurecido del campo antes de que terminara el partido, debido a la tarjeta amarilla que consideró injusta de parte del árbitro Daniele Minelli.
“Los fanáticos estuvieron mal, pero el árbitro tenía que actuar de un modo distinto, sin acusarme de causar el problema”, dijo Sulley Muntari. “Si los árbitros pararan los partidos, estoy convencido de que estas cosas no sucederían más”, concluyó.





El proyecto fue retomado por el actual presidente, luego de que la administración pasada lo dejo construido pero sin funcionar al no tener más tiempo ni recursos económicos para poder culminarlo.
Finalizó agradeciendo la presencia del reconocido pintor Oscar Soto Hermosillo, que es originario de este municipio de la Cruz.






A lo anterior, policías municipales aseguraron el área y posteriormente elementos de peritos del Ministerio Publico acudieron a levantar las evidencias correspondientes.
Para cuando los manifestantes llegaron ya se encontraban en la caseta elementos de la policía estatal única en buen número, los cuales se colocaron en el área de “las plumas” para impedir que se realizará el paso libre por la caseta de peaje.
En ese momento inició el intercambio de palabras, luego vinieron los gritos, empujones, golpes y reclamos, manifestantes queriendo tomar la caseta y policías impidiéndolos, Una mujer aseguró que fue empujada por un elemento estatal y a otro más, “le sacaron el aire” con un puñetazo y le quitaron el celular con el que grababa, aunque después lo recuperaron, mientras otros manifestantes indicaron que estaban siendo amenazados por las autoridades policiales.
Además de ello, dañó un cerco de un predio que se encontraba en el lugar.
Al interior de la camioneta y al exterior de ella, se observó varias latas de cerveza, por lo que se cree y viajaban en estado de ebriedad. Igualmente, la camioneta sufrió importantes daños materiales.






