MÉXICO.- La palabra chavorruco se ha vuelto una de las más utilizadas dentro del lenguaje informal en México. Más allá de ser una frase popular, este término representa un fenómeno cultural que muestra cómo las personas de mayor edad buscan mantenerse al día con las tendencias.
Los llamados chavorrucos suelen ubicarse entre las generaciones millennial y boomer, quienes poseen distintas perspectivas sobre lo que significa ser joven. Una de las formas más fáciles de identificar a un chavorruco es con las frases que dicen, ya que son muy características.
¿Qué es un chavorruco?
De acuerdo con la Academia Mexicana de la Lengua, la palabra chavorruco se emplea específicamente para describir a alguien en edad adulta que adopta comportamientos y estilos propios de los jóvenes. Usualmente, se asocia este término con personas mayores de 30 años que continúan identificándose con las tendencias actuales y mantienen una actitud afín a generaciones más jóvenes, sin embargo, termina siendo muy frozada.
En ese contexto, para reconocer mejor a un chavorruco, basta con escuchar cómo se expresa, pues hay ciertas frases que ya son conocidas por ser características de este grupo de personas:
Hijos de su Pink Floyd
Nel pastel
Que transita por tus venas
Oquela canción
Santa cachucha
Qué te pasa calabaza
No macayu
Te estoy 18
Chido one
A su mecha
Simona la cacariza
Está de poca
Qué rollo
¿Qué pasión?
¡Qué hongo!
De volón pin pon
Abuelita de Batman
A la burguer
Ahí nos vidrios
Que pex
A wiwi
Ni maíz
Cámaras, pibote y llanta
Ya estuvo suave
La palabra chavorruco surgió dentro del lenguaje informal mexicano como una manera sarcástica de describir a personas adultas que buscan seguir las modas juveniles, a veces con cierto esfuerzo evidente, como si intentaran revivir una juventud que ya pasó.
En sus inicios, el término llevaba consigo una crítica, insinuando que estos adultos, al querer aparentar juventud o estar a la moda, no lo hacían con la espontaneidad esperada. Se les percibía como quienes, en su deseo de no quedarse fuera, terminaban por imitar el estilo de vida de los jóvenes sin lograr encajar del todo.
“Qué tranza”, decían los jóvenes de entonces, al ver cómo los mayores intentaban sumarse a las tendencias sin captar del todo el significado.








