CAMARGO.- La comunidad de La Perla enfrenta una situación compleja con solo alrededor de 80 familias restantes, muchas de ellas conformadas por adultos mayores que viven principalmente gracias a pensiones y trabajos en ranchos aledaños.
Humberto Silva Molina, Director de Desarrollo Humano de Camargo, detalló en entrevista los esfuerzos constantes hacia la comunidad.
“Nosotros contabilizamos alrededor de 80 familias, 80 familias que han sido atendidas de forma periódica, con visitas, con apoyo alimentario, con apoyo de cobijas, con festejos incluso, con lo que viene siendo, por ejemplo, el Día del Niño, el Día de las Madres, en diciembre con los niños también”, dijo.
Por su parte, reconoció la vulnerabilidad de los grupos más sensibles: “Vemos algunos sectores vulnerables como nuestros adultos mayores, niños, jóvenes, pues sí es una condición difícil”.
A pesar de las dificultades, los habitantes muestran un arraigado sentido de pertenencia que les impide dejar la comunidad y al ser cuestionado sobre la permanencia en el lugar, afirmó que el apego emocional prevalece.
“Hay un sentido fuerte de pertenencia, nosotros sí en algunas ocasiones sí cuestionábamos si era prudente incluso quedarse a pesar de la situación, pero sí vemos un sentido fuerte de pertenencia, es decir, ellos se sienten muy identificados con esta comunidad, con La Perla, y bueno, sienten un sentimiento, un apego de no retirarse de esta comunidad”, explicó.
La economía local se sostiene básicamente en pensiones de adultos mayores y empleos en ranchos cercanos.





