POR: LUIS FERNANDO GONZÁLEZ GUZMÁN
Hay momentos en los que el oficio periodístico nos obliga a tomar distancia para contar los hechos. Hay otros, en cambio, en los que resulta imposible hacerlo porque la historia que tenemos enfrente también forma parte de nuestra propia historia.
Esta mañana fue uno de esos momentos. La presentación de En Voz Alta, el primer libro de Francisco Luna, me llevó inevitablemente a recordar aquellos tiempos de inicio, cuando coincidimos en este camino de la comunicación y comenzamos a construir historias, cada uno desde su propia trinchera.
Han pasado casi 30 años…Y cuando uno mira hacia atrás descubre que, más allá de los proyectos, los micrófonos, las cámaras, los escenarios y todas las transformaciones que ha vivido nuestra profesión, existen personas que mantienen intacta una característica que termina definiendo su trayectoria.
En Paco Luna siempre he reconocido una: la inquietud por aprender, crear y hacer algo diferente.
Su andar ha estado permanentemente relacionado con las artes, pero particularmente con algo que terminó convirtiéndose en una de sus grandes pasiones: el arte de la expresión oral.
Francisco entendió desde hace mucho tiempo que saber expresarse no era solamente hablar frente a un público. Había que prepararse, desarrollar capacidades, perder temores y encontrar las herramientas necesarias para comunicar mejor. Y decidió trabajar en ello.
Lo hizo aprendiendo, enseñando, innovando y compartiendo sus conocimientos con quienes fueron acercándose a sus proyectos. Así, a través de los años, muchas personas de Camargo y de nuestra región encontraron en sus espacios de formación una oportunidad para desarrollar sus capacidades de expresión.
Hoy esa experiencia encuentra otro camino. Un libro…”En Voz Alta” representa una nueva página en el recorrido profesional de Paco Luna y, al mismo tiempo, una oportunidad para detenernos un momento y reconocer la constancia de quien ha dedicado buena parte de su vida profesional a compartir aquello que aprendió.
Pero hoy permítanme dejar un poco de lado al comunicador. Quiero hablar del amigo. Del Paco con quien hemos coincidido durante casi tres décadas. Del compañero de aquellos tiempos de inicio, cuando seguramente había muchos proyectos por imaginar y muchísimo camino todavía por recorrer.
Por eso la presentación de este libro tiene para mí un significado especial. Porque también permite reconocer la lealtad en el camino recorrido.
En una actividad como la nuestra, en la que pasan los años, cambian los medios, evolucionan las tecnologías y las rutas profesionales toman direcciones distintas, conservar una amistad durante casi 30 años también es motivo de gratitud.
Somos testigos del paso del tiempo. De los proyectos que comenzaron, de los que lograron consolidarse, de las dificultades y, principalmente, de esa permanente necesidad de seguir adelante. Paco lo ha hecho.
Inquieto, enfocado y siempre buscando innovar desde aquello que le apasiona. Hoy le toca presentar un libro. Mañana seguramente habrá otra idea rondando por su cabeza, porque quienes conocemos su trayectoria sabemos que difícilmente permanece quieto cuando existe algo nuevo por aprender, crear o compartir.
Por eso hoy, desde QUARTUS, no quiero solamente registrar la presentación de “En Voz Alta”. Quiero celebrar el camino.
Reconocer la trayectoria, los logros y las aportaciones de Francisco Luna a nuestra región, pero sobre todo agradecer al amigo por tantos años de coincidencias. Hay reconocimientos que se hacen en privado. Hay otros que merecen decirse precisamente como Paco ha decidido titular esta nueva etapa de su vida profesional. En voz alta.
Gracias por la amistad.
Gracias por la lealtad.
Gracias por estos casi 30 años de camino compartido.
EN VOZ ALTA digo: gracias, Paco.





