CHIHUAHUA.- La pasión por la Selección Mexicana volvió a tomar las calles de Chihuahua. Apenas concluyó el encuentro en el que el Tricolor derrotó 1-0 a Corea del Sur, cientos de aficionados comenzaron a congregarse en la Glorieta Pancho Villa para festejar un resultado que alimenta la ilusión mundialista.
La emblemática glorieta se transformó rápidamente en una marea verde, blanca y roja. Familias completas, grupos de amigos y aficionados de todas las edades llegaron portando banderas, camisetas y accesorios de la selección, creando una postal que reflejó el entusiasmo que se vive durante la justa internacional.
Los cánticos se apoderaron del ambiente. El tradicional “¡México, México!” retumbó una y otra vez entre los asistentes, acompañado por aplausos, porras y el sonido constante de los cláxones de los vehículos que se sumaron a la celebración alrededor del monumento.
Niños sobre los hombros de sus padres agitaban pequeñas banderas nacionales, mientras otros aficionados aprovechaban para tomarse fotografías y grabar videos del momento. La alegría se contagió entre quienes llegaban poco a poco para formar parte de la fiesta tricolor.
La circulación en la zona se convirtió en una caravana festiva. Automóviles y camionetas avanzaron lentamente alrededor de la glorieta con banderas ondeando desde las ventanas, mientras sus ocupantes celebraban cada vuelta con gritos de apoyo a la selección nacional.
La Glorieta Pancho Villa volvió a consolidarse como el principal punto de encuentro para las celebraciones deportivas de la capital. Entre abrazos, sonrisas y muestras de orgullo nacional, los chihuahuenses prolongaron la fiesta durante la noche con la esperanza de que México continúe escribiendo una historia exitosa en la Copa del Mundo.





